Cómo se ve en la vida real
Los socios de una S.A.S. que deciden cerrar el negocio aprueban la disolución, nombran un liquidador, pagan primero a los acreedores y, si sobra algo, lo reparten entre ellos. La Cámara de Comercio registra el cierre.
Cómo se calcula
La disolución es la causa que pone fin al objeto social, y la liquidación es el procedimiento para realizar los activos, pagar el pasivo, respetando el orden de preferencia de los acreedores, y repartir el remanente. Termina con la cancelación de la matrícula.
Para ir más a fondo
Cerrar el negocio sin liquidarlo no extingue las obligaciones de la sociedad, como impuestos y deudas laborales. Un cierre formal evita multas y sanciones posteriores.