Cómo se ve en la vida real
A quien tiene menos experiencia o menor patrimonio se le exigen más explicaciones y se le ofrecen productos menos complejos. A un inversionista profesional se le pueden ofrecer productos más sofisticados con menor protección.
Cómo se calcula
El Decreto 2555 de 2010 distingue entre cliente inversionista e inversionista profesional, este último con experiencia y conocimiento o con un patrimonio elevado. Los deberes de asesoría y de información del intermediario varían según la categoría.
Para ir más a fondo
La clasificación existe para proteger a quien invierte: ciertos productos solo se ofrecen a inversionistas profesionales. Conviene saber en cuál categoría lo clasificó la entidad.